De sólo caminar hasta el cansancio. De sólo acabar en el mismo lugar.
De sólo caminar hasta el cansancio. De sólo acabar en el mismo lugar.
Existen llegadas anunciadas.
Arraigos inyectados por la fuerza.
Lo normal es caminar por la calle, y ser simples espectadores de la desgracia.
El olvido.
Y no precisamente alienígenas.
Casi trece años han pasado desde la primera vez que te vi.
El bello oficio de crear y reconocer historias, es también una maldición.