Un día, como cualquier otro…
Un día, como cualquier otro…
Suficiente de suponer.
El enfermo sentido del humor del eterno retorno.
Un pequeño guiño de la vida que siempre se compra, y siempre se usa.
Sólo es peso, y está muerto.
Repiten hoy, como cintas descompuestas, que lo mejor que puede pasarles a sus vidas es desprenderse.
Incontables son las formas, y escarpados son los caminos que podrán conducir al final del tormento.
No necesariamente al mejor postor.